
Historia
Chile es un país eminentemente minero, siendo el cobre su principal mineral de explotación y mayor producto de exportación. Entre los años 1990 y 2000, la demanda mundial de cobre creció a una tasa promedio anual de 3,9%. Este crecimiento incidió en un aumento de la producción de cobre en Chile, lo que le permitió alcanzar una participación de 34,7% en el mercado mundial.
En respuesta a la creciente demanda de energía eléctrica que requerían los nuevos proyectos mineros del Norte Grande de Chile, y considerando que el precio de la energía eléctrica constituye una parte significativa de los costos totales de la producción minera (alrededor de 30%), el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) se convirtió en un atractivo mercado para introducir el gas natural (GN) proveniente de Argentina y de esta manera producir electricidad, modernizando así la estructura de la matriz eléctrica en esta zona del país.
Para fines de los años noventa, el costo operativo de las centrales térmicas existentes era elevado debido a que el parque estaba constituido básicamente por centrales a carbón (aproximadamente en un 98%), las que presentaban un alto impacto ambiental y un elevado nivel de fallas. Frente a esta situación, el mercado buscó otras fuentes de energía más eficientes y menos contaminantes como el gas natural, situación que se vio favorecida por la existencia de yacimientos de gas cercanos, ubicados en la cuenca noroeste de Argentina, y a precios competitivos con el carbón. De este modo, el gas natural proveniente de Argentina permitió la diversificación energética a través de la instalación de centrales de ciclos combinados a gas natural.
El favorable escenario antes mencionado atrajo a nuevos inversionistas al norte del país tales como CMS Energy y Endesa, los cuales entre 1996 y 2002, a través de GasAtacama (GA), invirtieron -más de US$ 800 millones- en la construcción de 1.200 kilómetros de gasoductos, 740 MW en centrales de ciclo combinado y 880 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica.
Entre 1997 y 1998, GasAtacama ingresa a las actividades de generación y transmisión de energía eléctrica en el SING, mediante la ejecución del proyecto Central Atacama (link a descripción de activos).
La Central Atacama contempló la instalación de dos ciclos combinados de gas natural, iniciando sus servicios comerciales en julio de 1999, con tres turbinas a gas y dos turbinas a vapor funcionando.
Paralelamente, en marzo de 1998, GasAtacama inició la construcción de un nuevo sistema de transmisión que permitió enlazar su Central Atacama al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), lo que aportó mejoras a la calidad de servicio de transmisión eléctrica. Por otro lado, GasAtacama a través de la sociedad Transemel, construyó más de 360 kilómetros de líneas de transmisión para abastecer y mejorar la calidad del servicio en Arica, Iquique y Antofagasta, las que se encuentran en servicio desde enero de 2002.
La experiencia adquirida en la construcción de líneas de transmisión permitió prestar este servicio a sus clientes. Ello significó que entre julio de 1999 y noviembre de 2000, GasAtacama pusiera en servicio nuevas líneas para las Mineras: Escondida, El Peñón y El Tesoro.
En el año 2002 se completó la instalación de la cuarta turbina a gas en la central, que incluía un sistema de aeroenfriadores y una chimenea by-pass de gases, reforzando con esto la confiabilidad y seguridad en el SING.
Producto de las políticas de calidad de la empresa, en junio de 2002 GasAtacama Generación logró la certificación de su Sistema de Gestión Ambiental según norma ISO 14.001 en la Central Atacama, convirtiéndose en la primera central del SING en obtener esta certificación.
De igual manera, en abril de 2003, GasAtacama Generación obtuvo la certificación de su Sistema de Gestión de Calidad ISO 9001:2000, convirtiéndose en la primera central en Chile en obtener esta certificación.
Para el año 2003, la compañía se había consolidado como un actor relevante del sector energético nacional / chileno, proveyendo más del 50% del GN y aportando un 25%, de la generación eléctrica del SING. Para mediados de 2003, la compañía decide vender sus activos en transmisión, así como su participación en subtransmisión, con el objetivo de recuperar parte de su inversión y concentrar sus inversiones en los rubros de generación eléctrica, y transporte y suministro de GN.
Durante el año 2007 se produjo un cambio en la propiedad de GasAtacama, luego de la decisión de CMS Energy de vender su participación. En agosto de 2007 ingresa el Fondo de Inversiones Southern Cross Group a la propiedad de GasAtacama tras la adquisición del 50% de la compañía, compartiendo desde esa fecha el directorio de la empresa con Endesa Chile. (link Diagrama estructura corporativa y accionistas)
Período 2002 – 2008: Crisis del Gas proveniente de Argentina
Bajo el alero del Tratado de Integración Económica Chile-Argentina, suscrito el año 1995, se efectuaron en Chile inversiones por un monto aproximado de US$ 5.000 millones en infraestructuras de gasoductos, centrales de generación térmicas a gas natural, redes de distribución, conversión de instalaciones industriales y otras.
Sin embargo, a raíz de la devaluación de la moneda local frente al dólar adoptada por el Gobierno de Argentina en el año 2002, las autoridades de ese país decidieron fijar el precio del gas natural, del transporte de gas y de la energía en moneda local para contener el alza de la inflación generada por dicha devaluación. Los bajos precios establecidos quitaron los incentivos de desarrollo en upstream de gas natural, aumentando simultáneamente los niveles de consumo de este y también de energía eléctrica. Durante el año 2004, la producción de gas natural se hizo insuficiente para abastecer simultáneamente la demanda interna argentina y los contratos de exportación (suscritos con Chile). En estas condiciones, el gobierno trasandino decidió priorizar la demanda local, incrementado progresivamente los cortes de exportaciones de gas y aplicando nuevos impuestos a su comercialización a partir de abril de 2004.
Ante la falta de gas argentino, algunas empresas de generación eléctrica en Chile, entre ellas GasAtacama, debieron reemplazar el gas natural por petróleo diesel para no interrumpir el suministro eléctrico a sus clientes, viéndose obligados paralelamente a renegociar el precio de sus contratos de venta a objeto de permitir el traspaso del mayor costo directo de generación.
GasAtacama pudo renegociar satisfactoriamente estas nuevas condiciones con todos sus clientes libres. Sin embargo, en los años 2007 y 2008 enfrentó un fuerte déficit comercial en el suministro, de sus clientes de distribución de energía eléctrica del grupo EMEL, ya que como dichas empresas sirven al mercado eléctrico regulado (mayoritariamente residencial), no fue factible traspasarles los mayores costos de generación.
Este déficit comercial puso a la compañía en una compleja situación financiera que estuvo a punto de conducirla a la quiebra, lo que habría significado un severo racionamiento en el SING, perjudicando de esta manera a gran parte de la producción minera del país. Con el fin de asegurar la continuidad del suministro eléctrico del SING, durante el año 2008 GasAtacama y trece de las principales compañías mineras de Chile suscribieron un acuerdo tendiente a otorgar un servicio de respaldo por parte de GasAtacama al Sistema Interconectado del Norte Grande.
Como consecuencia de la pérdida de confianza en el suministro de gas natural desde Argentina, sumado al aumento de los costos del suministro eléctrico, las compañías de generación, compañías mineras y el Gobierno de Chile impulsaron en su oportunidad una serie de proyectos orientados a asegurar la disponibilidad de energía en el corto y largo plazo. Entre estos proyectos desarrollados se cuentan:
- Construcción de nuevas centrales a carbón para sustituir las centrales de gas natural.
- Construcción de un terminal de recepción y regasificación de gas natural licuado (GNL) para obtener gas de diferentes países, sustituir el diesel y aumentar la disponibilidad de las centrales de gas.
- Impulsar e incentivar el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (solar, eólica y geotermia) y otras fuentes alternativas.
Situación presente y desarrollo futuro de GASATACAMA
Actualmente GasAtacama orienta su desarrollo de largo plazo en la generación de energía eléctrica basada en gas natural para proporcionar suministro eléctrico a las compañías mineras del Norte de Chile. Es así como concentra sus esfuerzos en consolidar la opción de acceder a gas natural a un precio competitivo respecto de los otros combustibles que forman parte de la matriz energética del SING.

Para lograr este objetivo, GasAtacama está promocionando la generación en base a gas natural traído desde Estados Unidos (cuyos costos futuros, se estima, serán competitivos producto de la explotación comercial del shale gas), el cual es regasificado en un terminal flotante (FSRU) en la Bahía de Mejillones.
...Energía Limpia y Desarrollo

